Preguntamesta
“Nunca había subestimado el mágico momento en que un hombre elige su profesión. Consciente de que la vida es demasiado corta como para que esa elección sea reparable, le había angustiado comprobar que, espontáneamente, ninguna profesión le atraía. Examinó con escepticismo el abanico de posibilidades que se le ofrecía: ser fiscal, y dedicar la vida a perseguir a los demás; ser maestro, y convertirse en víctima de niños mal educados; cualquier especialidad técnica, sabiendo que todo progreso, salvo alguna pequeña ventaja, genera enormes estragos; la charlatanería de las ciencias humanas, a la vez sofisticada y hueca; arquitectura de interiores(le atraía por el recuerdo de su abuelo, que había sido carpintero), totalmente al servicio de las modas que él aborrecía; farmacia, reducidos los pobres farmacéuticos a vender cajas y frascos. Cuando se preguntaba qué profesión elegiría para toda la vida, en su fuero interior caía en el más incómodo de los silencios.
(…)
De modo que estudió medicina durante tres años hasta que abandonó con un sentimiento de naufragio. ¿Qué elegir después de aquellos años perdidos?¿A qué agarrarse si en su fuero interno permanecía tan mudo como antes? Bajó por última vez la escalinata exterior de la facultad con la sensación de que iba a encontrarse solo en el andén por el que habían pasado ya todos los trenes.
”
La identidad, Milan Kundera (via minirvana)
(Source: soclementine)